25 jun. 2017

"Tierra - 40" (Supercorp) cap 18



¡Hola a todos!, siento mucho mi prolongada ausencia y no haber podido contestar a vuestros comentarios, aunque los he leído todos, como siempre, y me han hecho muy feliz. Después de semanas de mucho ajetreo, por fin puedo publicar el nuevo capítulo, espero que os guste ;)




CAPÍTULO 18
 
Lena la estaba llamando. Aquella hermosa mujer le pedía que se acercase a ella y Kara comenzó a dar pasos casi sin pestañear, mientras sus ojos azules se llenaban de la joven Luthor. Su camisón tenía manga francesa y terminaba a mitad del muslo. No tenía botones, se cerraba con un lazo negro que llevaba atado por delante del cuello, de manera que la abertura iba creciendo conforme bajaba la prenda, exponiendo cada vez más piel. Kara tragó saliva. Su tela semitransparente dejaba vislumbrar perfectamente las curvas de su cuerpo y su lencería negra con encaje. La kryptoniana no estaba acostumbrada a sentir calor, pero algo dentro de ella comenzaba a arder.
—Me gusta la música que has elegido, me encanta este disco de Banks, ¿bailamos? —propuso Lena cuando tenía a Kara a dos pasos de ella.
—Vale —logró contestar. 

Lena tomó las manos de Kara y las guio hasta su cintura, se acercó un poco más a ella, hasta que sus cuerpos se rozaron, y comenzó a contonearse suavemente al ritmo de la canción “Fuck Em Only We Know”. Kara la imitó, le gustaba mucho bailar, y hacerlo con Lena entre sus brazos era como un sueño hecho realidad. La joven Luthor acortó el escaso espacio entre las dos, y apoyó su cabeza sobre el hombro de Kara, mientras ambas seguían moviéndose despacio. Aquella proximidad le permitió notar los acelerados latidos de su corazón.
—¿Estás nerviosa, Kara? —preguntó en un susurro.
—Un poco… —confesó la kryptoniana. Esta vez no había motivos para parar, llegaría hasta el final con Lena Luthor, no tenía que reprimirse, y eso era algo nuevo para ella.
—Yo también —admitió Lena con una sonrisa sincera—, vamos con calma.

Lena se echó un poco hacia atrás, separándose de Kara, y buscó sus manos. Entrelazó sus dedos con los de su chica y buscó sus ojos del color del cielo. Los encontró, y también su dulce sonrisa. No tenían ninguna prisa, la noche era para ellas. Se dedicaron tiernas caricias en las manos, las muñecas y los brazos sin dejar de mirarse a los ojos. No podían dejar de sonreír. Después, Lena dio un paso más, soltó las manos de Kara y le retiró las gafas con delicadeza, rozando su rostro con los dedos. A Kara le pareció sensual, pero es que, todo lo que hacía Lena Luthor desde que había salido del baño le parecía sensual.
—Creo que no estamos en igualdad de condiciones —musitó Lena sin mirarla a la cara. Entonces tiró un poco de su camisa para sacarla del pantalón. Kara rio un poco nerviosa y trató de desabotonar la prenda, pero sus manos estaban torpes.
—¿Te ayudo con eso? —preguntó Lena con comprensión. Kara asintió en silencio varias veces.
—¿Por qué me siento como si no hubiera estado con nadie antes? —exclamó Kara.
—¿Porque soy especial? —sugirió Lena, sonriendo tímidamente.
—Sí, tiene que ser eso —afirmó Kara, embobada por la belleza de su rostro.

No sabía qué le resultaba más erótico, si las manos de Lena desabotonando su camisa lentamente o su generoso escote, provocándola sin piedad alguna. La joven Luthor no desaprovechó la oportunidad cuando le quitó la camisa, deslizándola por sus hombros y sus brazos, y paseó sus manos sobre ellos, disfrutando de los tonificados músculos de la kryptoniana. Su sujetador era de color blanco y estilo deportivo, Lena sonrió al verlo, una prenda perfecta para la heroína de National City. Se abrazó a Kara con fuerza, de manera que pudieron sentir sus estómagos unidos sin ropa de por medio. Kara emitió un jadeo, Lena suspiró.
—Tenía tantas ganas de tenerte así, Kara… —musitó en su cuello antes de besarlo. Kara volvió a jadear con los ojos cerrados.
—No eras la única con estas ganas, Lena —aseguró Kara, recomponiéndose y reclamando el control antes perdido.
Sus manos se colaron por debajo del camisón, acariciando la suave piel de la cintura y la espalda de Lena, haciéndola gemir ligeramente.
—Veo que mi camisón ha logrado su objetivo —dijo Lena de pronto. Kara la miró frunciendo el ceño—, que te mueras por quitármelo —añadió con una sonrisa demasiado seductora. Kara también sonrió, sorprendida, encantada y excitada.
—Así que ahora es mi turno —afirmó la kryptoniana. Lena levantó una ceja como única respuesta. Kara rio y apartó la mirada un momento, cuando volvió a mirar a Lena, pudo leer en su rostro expectación y las mismas ganas que sentía ella.

Deshizo el lazo negro que lo cerraba, y abrió el camisón, tenía ante sus ojos a Lena Luthor en ropa interior, la imagen no podía ser más atractiva, ni la situación más increíble. Todo las experiencias íntimas que Kara había vivido antes de aquella noche, empalidecían al compararlas, y eso que todavía no habían hecho nada. Tal era el amor y el deseo que sentía por aquella mujer.

Kara empezó a acariciar los brazos de Lena con las yemas de sus dedos, depositando también pequeños besos. Iba subiendo hacia sus hombros, después recorrió sus clavículas. Lena cerró los ojos y su respiración empezó a alterarse cuando sintió los dedos de Kara sobre la zona superior de sus pechos. La kryptoniana tenía los labios ligeramente separados y no perdía detalle del movimiento ascendente y descendente de aquella parte de su anatomía. Deseaba hacer lo que no pudo hacer la noche que tuvieron que parar, ahora ya no había límites, no mientras la luz roja inundase la habitación. Aun así, Kara titubeó, y Lena supo que necesitaba su permiso. Curvó los labios en una sonrisa y asintió.

Las manos de Kara se posaron sobre la cintura de Lena, y ascendieron sin dejar de tocar su piel, hasta atrapar sus pechos, todavía ocultos bajo el sujetador, haciéndola gemir. Fue lo máximo que Kara pudo soportar, y se abalanzó sobre Lena para besarla con intensidad.
—Creía que no me ibas a besar nunca —señaló Lena con la respiración acelerada.
—Es que me daba un poco de miedo —confesó Kara.
—¿Por qué? —preguntó la joven Luthor intrigada.
—Porque sabía que si te besaba, ya no podría parar hasta llegar al final —reveló la kryptoniana—, nunca me había pasado esto, contigo pierdo por completo la razón.
Lena suspiró agitada ante aquellas palabras.
—Oh Lena… —volvió a besarla, perdiéndose en su boca, mientras sus manos se apoderaban de su espalda y de sus pechos.

—Qué impetuosos sois los kryptonianos… —pronunció Lena con dificultad, mientras tomaba aire y le colocaba a Kara un mechón de cabello rubio detrás de la oreja— No me extraña que Lois esté loca por Clark.
—¿Sabes que Clark es Superman? —exclamó Kara con sorpresa.
—En realidad… lo supe hace años. Fue otro de los motivos que me hicieron pensar que tú eras Supergirl cuando os vi juntos en mi despacho. Tenéis los mismos ojos azules de mirada limpia y noble.
—Pero, ¿por qué eres tan lista? —Kara sostenía el rostro de Lena entre sus manos, y besó sus labios—, y tan guapa, y tan sexy… —Volvió a besarla.

Lena se rio y después se quedó en silencio, contemplando a Kara, que también la miraba con toda su atención. Perdida cada una en los ojos de la otra, conscientes de lo que estaba a punto de pasar entre ellas. Empezaron a acercarse despacio, sus labios se rozaron, sus estómagos se encogieron, y sus corazones latían cada vez más rápido. El calor que Kara había creído sentir era ya una sensación demasiado real, y todo por culpa de Lena. Un deseo ardiente se iba apoderando de su cuerpo cada vez que sentía los labios de Lena rozar los suyos, su lengua jugar con la suya, sus manos acariciar su piel… Y se abandonó a aquel deseo irrefrenable y a sus intensos sentimientos por la joven Luthor. Necesitaba amarla con algo más que su corazón. Necesitaba amarla con su cuerpo.

En un repentino impulso, Kara levantó en brazos a Lena, con intención de llevarla a la cama.
—¡Qué fuerza tienes, Kara! —exclamó Lena asombrada—, quizá calculé mal la intensidad de la radiación roja.
—No, Lena, lo hiciste bien —aseguró la kryptoniana—, es que estoy en forma, recuerda que llevo más de un año entrenando para el combate.
—Eso es verdad… —admitió estremeciéndose por la fuerza inesperada de su amante.
Kara dejó a Lena sobre la cama con cuidado y se quitó los zapatos y los pantalones, quedando completamente en ropa interior. Después se colocó sobre su chica, dejándose caer sobre su cuerpo con un sensual movimiento. Lena no pudo contener un gemido al sentirla por fin encima. Kara no era la única que necesitaba expresar sus sentimientos físicamente. Atrapó el rostro de la kryptoniana y besó sus labios. Kara no tardó ni un instante en responder a su beso, y acompañaba cada nuevo roce de sus bocas con el movimiento de todo su cuerpo, que se balanceaba sin piedad sobre el de Lena, provocando intensas sensaciones en ambas.

La piel suave y blanca de Lena estaba cada vez más caliente, y sus latidos más acelerados. Kara no necesitaba poderes especiales para sentir a su chica, eran sensaciones demasiado evidentes… y adictivas, que hacían que la kryptoniana todavía se moviera con más entrega, aprovechando que sus piernas estaban entrelazadas. Seguían besándose en la boca, en el cuello, en los hombros… jugando con sus labios y sus lenguas, mientras el calor aumentaba y ambas comenzaban a jadear. Por un momento, Kara no pudo contenerse, y movió su muslo contra el sexo de Lena. La joven Luthor empezó a temblar con cada suave embestida, aferrándose a la espalda de Kara. Pero era el camino más rápido, y Kara todavía tenía cosas que hacer antes de llegar ahí. Dejó de moverse y Lena la miró con reproche, hasta que la kryptoniana le habló.
—Quiero verte —dijo alzando las cejas, a modo de súplica.

Entonces pasó sus manos por debajo de su cuerpo, buscando el cierre de su sujetador. Lena sonrió y se removió un poco para facilitarle el acceso. Una vez desabrochado, Lena volvió a apoyar su espalda en la cama, y Kara fue deslizando los tirantes muy despacio, mientras no dejaba de mirarla a los ojos. Lena levantó los brazos, y la kryptoniana pudo liberarla de la prenda. La arrojó a un lado y se irguió sobre el colchón para contemplarla con comodidad, mientras Lena la miraba expectante. Lo lamentó de inmediato, pues aquello intensificó sus ganas, así se lo indicaba la necesidad que palpitaba entre sus piernas. Respiró hondo y expresó sus pensamientos con sinceridad.
—Oh Rao, Lena… eres el paraíso —musitó.
—¡Y tú una exagerada! —Lena se tapó los ojos, estaba abrumada. Kara le cogió las muñecas con suavidad y le apartó las manos del rostro.
—Es la verdad, Lena, eres más hermosa que las lunas de Krypton, y eran mi paisaje favorito —aseguró con ternura. Lena sonrió, visiblemente sonrojada, huyendo de sus ojos azules— No sé ni por dónde empezarte —añadió.
—¡Serás tonta! —exclamó Lena abrazándose a su cuello para ocultar su rubor— Bésame —susurró en su oído, y Kara obedeció.

La kryptoniana buscó su boca, pero no se entretuvo demasiado tiempo allí, necesitaba atender el resto de su cuerpo. Empezó a acariciar con los dedos cada centímetro de su piel para besarla después con delicadeza, mientras le susurraba dulces palabras y le dedicaba miradas fugaces cargadas de amor. Lena sentía que le faltaba el aire, no sólo por la excitación física, que no dejaba de aumentar, sino también por cómo Kara la estaba haciendo sentir por su forma de tocarla, de besarla, de mirarla y de hablarle. Jamás se había sentido tan hermosa ni tan especial como en aquellos momentos.
—En tus brazos, me siento como si fuera la criatura más valiosa del planeta —murmuró Lena con sus dedos enredados en los cabellos rubios de Kara. Ésta alzó la cabeza, la miró y sonrió.
—Es que eso eres para mí… Lena… —pronunció su nombre en un tono profundo que la sacudió entera.

Pero Kara no le concedió tiempo para recomponerse, lamió uno de sus pechos, mientras una de sus manos jugaba con el pezón del otro. La joven Luthor iba de sobresalto en sobresalto, pero no podía disfrutarlo más, y sus gemidos la delataban. Sin embargo, no estaba dispuesta a seguir en desventaja.
—Yo también quiero verte —reveló Lena.
Kara detuvo sus besos y le dedicó una sonrisa. Entonces, se irguió hasta apoyar las rodillas a los lados de sus caderas. Se llevó las manos a la espalda, abrió el cierre del sujetador, y deslizó lentamente los tirantes sobre sus hombros. Primero uno, luego el otro, deleitándose con el deseo que veía arder en los ojos verdes de Lena. Sus pechos eran más pequeños, pero de bonita forma y Lena no pudo aguantarse. Rodeó la cintura de Kara y tiró de ella al tiempo que se levantaba lo suficiente para que su boca pudiese alcanzar su objetivo. Tenía que besarlos, tenía que lamerlos, tenía que demostrarle cuan hermosos le resultaban. La kryptoniana no tardó en reaccionar a sus atenciones con jadeos y gemidos.

No tardaron en volver a tumbarse sobre la cama, con Kara encima de Lena, besándose y acariciándose cuanto podían. Roces de pechos y de muslos desnudos. Corazones desbocados. Deseo incontrolable. Sus ganas estaban tan encendidas, que ya no necesitaban decirse nada. Bastaba con sus miradas y las reacciones de sus cuerpos.

Lena separó las piernas, incitando a Kara a acercarse aún más. La kryptoniana no dudó en aceptar tal invitación. Se colocó entre sus muslos y se dejó caer sobre ella. Lena jadeó al sentir cómo sus sexos quedaban unidos.  Kara comenzó a moverse sobre ella, en un tórrido baile de caderas al que Lena se unió de inmediato. Intercalaban gemidos y besos, mientras sus cuerpos, cada vez más calientes, pedían más y más. La joven Luthor fue la primera en actuar al respecto, agarrando las nalgas de Kara, y apretándola aún más contra su sexo. La kryptoniana entendió su necesidad y coló una mano entre sus cuerpos, de manera que podía rozar a Lena por encima de su ropa interior.

El intenso jadeo de Lena la animó a seguir. Ardía entre sus piernas, y Kara no pudo aguantar más, su mano esquivó la barrera de la ropa y alcanzó al fin el sexo húmedo y caliente de su amante. La kryptoniana estimuló el centro de Lena mientras seguía meciéndose sobre su cuerpo. Los gemidos de la joven Luthor aumentaron hasta que alcanzó el primer orgasmo. Kara la contemplaba embelesada, qué hermosa estaba Lena con las mejillas sonrojadas, la boca entreabierta tratando de recuperar el aliento, y los ojos cerrados. Se inclinó sobre ella y la besó en los labios. Lena abrió sus ojos verdes y la miró con amor. Se sonrieron.

Entonces, Kara se irguió, apoyada sobre sus rodillas, todavía entre las piernas de Lena, y apoyó sus manos sobre su estómago, bajando en una caricia hasta el límite de su ropa interior. Alzó la cabeza y buscó la mirada de Lena.
—Tienes muy buen gusto… pero me urge ver lo que esconden, compréndeme —confesó Kara. Lena sonrió y asintió con cierto rubor.
La kryptoniana se echó un poco hacia atrás, deslizó la ropa interior sobre su piel, y con ayuda de Lena, la liberó de la última prenda que ocultaba su desnudez. Lena tenía las piernas unidas y en posición vertical con respecto a la cama. Kara posó sus manos sobre las rodillas de la joven Luthor y tiró de ellas hacia los lados.
—Ábrete para mí… —rogó Kara con ternura.

Lena obedeció sin rechistar, y se mordió el labio inferior, ansiosa por lo que sabía que venía a continuación. Las manos de Kara empezaron a moverse desde las rodillas hacia las ingles. La kryptoniana se inclinó para acompañar las caricias de sus manos con besos. Cuando se encontró con su sexo, sonrió con satisfacción.
—Veo que me estabas esperando —musitó.
Lena se estremeció al notar su cálido aliento sobre su intimidad. Necesitó agarrarse a la sábana en el momento en que Kara empezó a besar y lamer sus pliegues y su centro. Sus atenciones se intensificaban al ritmo que Lena gemía, no habría tardado nada en volver a alcanzar la cima. Pero Kara se detuvo y Lena abrió los ojos, desconcertada.

Sintió cómo la kryptoniana se movía por encima de ella hasta alcanzar su rostro. Una de sus manos acarició la cara interior de su muslo y acabó sobre su sexo. Entonces, sintió el beso de sus labios impregnados de su propia esencia, la mirada llena de amor de sus ojos azules y sus dedos invadiendo su cuerpo. Kara empezó a mover su mano, primero despacio, sin dejar de mirarla en ningún momento.
—Lena…
—¿Qué? —logró pronunciar Lena.
—Te quiero… —afirmó Kara. Los ojos verdes de la joven Luthor brillaron de emoción.

 
Empezó a jadear y a gemir y Kara aceleró el movimiento de las embestidas, acompañándolas del impulso de todo su cuerpo. Kara intercalaba besos y sonrisas, y seguía mirándola fijamente, no quería perderse detalle de todas sus sensaciones, Lena era muy expresiva. Cuando volvió a morderse el labio inferior, la kryptoniana supo que podía aumentar la intesidad, los hermosos sonidos que escapaban de sus labios confirmaban sus pensamientos.

Sin embargo, Kara titubeó un momento, no quería hacerle daño si empleaba más fuerza. A pesar de la radiación roja, no podía evitarlo, llevaba la mitad de su mitad conteniendo su fuerza con los humanos. Lena advirtió sus dudas y llevó su mano hasta el rostro de la kryptoniana, logrando captar toda su atención.
—Quiero más, Kara… —pronunció con aquella voz afectada que la removió entera— No tengas miedo, no me voy a romper —aseguró, para terminar con su indecisión.
Kara respiró hondo y dejó de lado todo lo que no fuera darle a Lena lo que le pedía. Retomó las embestidas con mayor intensidad, mientras su mano libre se entrelazaba con los dedos de la joven Luthor, apretando de manera intermitente, al ritmo de sus cuerpos.


El torrente de placer que recorría a Lena era tal que no pudo más y, sin dejar de gemir, se abrazó con fuerza al cuello de Kara, su orgasmo no se hizo esperar.
—Yo también te quiero… —musitó exhausta contra su cuello, antes de desplomarse sobre la cama.

Lena no tardó demasiado en recomponerse y se colocó sobre Kara, que no se opuso. Ahora le tocaba a ella disfrutar de la kryptoniana y su cuerpo venido de las estrellas. Besó sus labios, su cuello, sus hombros, sus pechos… haciéndola temblar y suspirar, y llegó hasta su estómago y sus abdominales de acero, momento en que alzó la cabeza para contemplarla mejor.
—Dios… eres perfecta. —Kara se ruborizó de manera evidente y apartó la mirada, pero fue capaz de replicarle.
—¿Y me lo dices tú? —Sus palabras hicieron sonreír a Lena, pero no la permitió seguir por ahí, ahora mandaba ella.

La joven Luthor se agachó otra vez y rozó con sus labios y su lengua el contorno de su ombligo. La respiración de Kara se había acelerado. Lena buscó su rostro y le dedicó una mirada cargada de deseo y devoción. El corazón de Kara se aceleró. Entonces, los dedos de Lena cogieron la goma de su ropa interior para quitársela y Kara detuvo sus manos.
—No tienes que hacerlo, Lena… nunca lo has hecho antes, no hay ninguna prisa.
—¿Pretendes decirle a una Luthor lo que tiene que hacer? —replicó alzando una ceja con diversión— Necesito devorarte ahora mismo.
Kara gimió al escucharla y se rindió inmediatamente a ella. Lena le hizo el amor con la boca, deleitándose al máximo viendo cómo Kara se estremecía de placer con las caricias de su lengua y de sus labios. Se sintió poderosa por ser capaz de trastornar de aquella forma a la mismísima Supergirl. Si su madre pudiera verla en aquel instante, seguro que se habría muerto del impacto. Sonrió con maldad y se arrastró sobre el cuerpo de Kara, haciéndola gemir de nuevo hasta clavarle sus ojos verdes.
—También voy a hacerte mía —prometió—, y creo que no soy la única que lo desea —añadió, sintiendo en su mano el calor y la humedad entre las piernas de Kara.

Se aferraba a la espalda de la joven Luthor con las manos, pero sin causarle el más mínimo daño. Sus gemidos eran constantes y muy seguidos, y Lena no lograba entender por qué  su orgasmo parecía retrasarse, hasta que recordó lo que la kryptoniana le había contado aquella noche. Se estaba reprimiendo, como cuando la poseía a ella, y entendió que le sucedía de manera inconsciente, no lo podía evitar después de tantos años moderándose para todo. Por eso no llegaba a hacerle daño en la espalda, por eso no terminaba de liberarse.  Pero Lena quería ayudarla a superar aquella situación, y no dejaría de intentarlo, cada vez que tuviese la ocasión.
—Kara… déjate llevar… —susurró Lena en su oído— No tengas miedo…
—Lena, yo no sé… —balbuceó.
—Mi amor, no te contengas más… —musitó Lena mientras intensificó las penetraciones y las caricias en su centro.  


Kara gimió más intensamente, se avivaron sus sensaciones en todo el cuerpo y, finalmente, cruzó la línea de no retorno. Ya no podía frenarlo más. 


Hizo caso a su amante, se dejó ir, quebrándose su voz cuando alcanzó la cumbre, y clavándole las uñas. El ligero dolor en su espalda y las contracciones del sexo de Kara alrededor de sus dedos manifestaban que había sido de verdad. Lena sonreía dichosa. Qué extraña y maravillosa sensación, tener a la invencible chica de acero temblando entre sus brazos después de su intenso orgasmo, el primero que había vivido acompañada. Cuando levantó la cabeza, observó el rostro de Kara y descubrió una lágrima deslizándose por su mejilla. La kryptoniana miraba el techo de la habitación en silencio.
—Kara… —pronunció con voz dulce. Después besó su mejilla, secando su lágrima y se abrazó a ella, apoyando la cabeza sobre su pecho.
—Gracias, Lena —dijo Kara , todavía conmocionada por lo que acababa de vivir.
Rodeó a Lena por los hombros y la apretó un poco más contra su pecho. La joven Luthor cerró los ojos, centrando su atención en los latidos de Kara, que poco a poco se estaban calmando.
—Ha sido la mejor primera vez de mi vida… —admitió Kara— Yo nunca…
Iba a seguir hablando, pero Lena posó un dedo sobre sus labios, haciendo que callase.
—Lo sé, Kara, no necesitas decir nada más… —Sonrió— Quiero dormir en tus brazos.
Kara suspiró, sintiéndose inmensamente feliz y también cerró los ojos.

CONTINUARÁ…

6 comentarios:

  1. No tengo aliento! Que bello, sensual, erótico, romántico, sólo tú puedes escribir de esta forma. Mil gracias me ha encantado el capítulo. Graande Escritora. Un fuerte abrazo Señorita Ysabel. :D
    Holett

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  2. Wow, que capítulo más hermoso, sensual y erótico, lo amé de principio a fin, todo muy bien escrito, súper especial❤❤❤❤

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  3. Imagino q debe de ser muy difícil escribir un capítulo de este tipo sin caer en lo pornográfico, lejos de eso consigues un estupendo equilibrio entre el sexo y la ternura. Coño, estás tías están enamoradas!!!
    La ambientación q montas con esa luz, la música..., LAS FOTOS!!!! se puede pedir más?
    Chapó Ysabel, me ha encantado.
    Muchísimas gracias
    Muaks

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  4. Espectacular, fantastico , emocionante y sencillamente delicioso....Gracias Isabel, no podia esperar menos de ti...un besazo�� Yoli.

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  5. Bueno a ver, te confieso que me he tenido que leer el capítulo como 3 o 4 (o 5 o 6) veces antes de escribir esto para que me salgan palabras coherentes y no gritos de pterodactil y demás palabras ininteligibles...
    Qué capítulo! La ambientación en forma de luz, la ropa, la música (el detalle de bailar me ha gustado mucho), de verdad sabes como preparar una escena. Pero el culmen han sido las fotos, UF!
    En definitiva, un capítulo redondo. Kara teniendo su primer orgasmo ha sido erótico y al mismo tiempo muy tierno, con los papeles invertidos y siendo Lena la protectora y la que se encarga de calmar y tranquilizar a la chica invencible. Estas dos son relationship goals.
    (Tengo GANAZAS de leer la mañana siguiente, domestic SuperCorp FTW!)
    -Carol

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  6. Me a dejado fascinada a sido un Capítulo sublime. Me a transmitido un enorme sentimiento de amor entrega puresa.sólo decirle gracias . Por haber escrito un capítulo completo en todos sus sentidos

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