4 jun. 2017

"Tierra - 40" (Supercorp) cap 17



CAPÍTULO 17
TIERRA 38
El agua de la lluvia en su rostro se confundía con sus lágrimas. Lena se acercó a ella hasta poder abrazarla, mientras acariciaba sus cabellos mojados con ternura.
—No digas eso, Kara, estoy segura de que has hecho todo lo que has podido —dijo la joven Luthor tratando de consolarla.
—Sí, pero sólo ha servido para empeorar las cosas… —musitó Kara derrotada.
—¿Por qué? —preguntó Lena separándose un poco de ella.
—Tengo que contártelo todo —señaló Kara mirando sus ojos verdes. Lena se inquietó un poco, ¿acaso había pasado algo grave?, pero apartó la idea de su cabeza, debía estar serena para poder animar a Kara.
—De acuerdo —Le secó las lágrimas de los ojos con los pulgares—, pero primero quítate este traje, que estás empapándome la moqueta —exclamó con una media sonrisa.
—Oh, claro, lo siento —dijo apurada, con un gesto mucho más propio de Kara Danvers. A Lena le conmovió.
—Tranquila, bromeaba, ahora mismo, mi moqueta me importa poco, y aunque sé que no puedes enfermarte por coger frío, creo que estarás más cómoda con ropa seca.
—Sí, eso es cierto, iré a mi apartamento a cambiarme —replicó Kara más relajada.
—No hace falta —exclamó Lena—, ¿recuerdas que me pediste que te guardase tu ropa, la noche que me confesaste tu identidad secreta? —añadió con una dulce sonrisa.
—Sí.
—Te prepararé la ducha del cuarto de invitados —anunció mientras salía del salón.

Kara permaneció allí, de pie, hasta que escuchó a Lena llamarla. Después se dio una ducha con agua caliente que la ayudó a calmar un poco su desasosiego interior, se vistió con la camisa y los pantalones y se puso las gafas, más por costumbre que por necesidad, pues Lena ya sabía que veía mucho mejor que cualquier ser humano.
—¿Te sientes mejor? —preguntó la joven Luthor sentada en el sofá.
—Sí, gracias, Lena.
—Ven, siéntate y cuéntame todo lo que quieres contarme —sugirió. Kara tomó asiento a su lado y empezó a hablar.
—He dejado Tierra 40 para siempre, no volveré más, pero las cosas allí siguen sin solucionarse —explicó.
—¿Entonces, por qué no volverás? —cuestionó Lena llena de curiosidad.
—Verás, en Tierra 40, no sólo sustituía a Supergirl como superheroína —Lena comprendió lo que quería confesarle, y la dejó continuar sin interrumpirla—, también fingía en público ser la novia de Lena Luthor… nuestras dobles son novias en aquel mundo —añadió, esperando una reacción por parte de Lena, sin embargo, no fue la que suponía.

—Ya lo sabía.
—¿Lo sabías?, ¿cómo?
—Lo deduje después de pensar en ciertos detalles, y tu hermana Alex me lo confirmó cuando vio que lo había descubierto.
—Vaya… —Kara suspiró— Siento no habértelo dicho antes, no sabía cómo te lo tomarías, y tampoco quería marearte ni afectarte con esa información.
—No te preocupes, aunque me habría gustado que me lo dijeras, entiendo tus motivos para no hacerlo —aseguró cogiéndole la mano. Kara sonrió agradecida.
Le costó un poco más contarle lo que seguía, no quería hacerla sentir mal, ni que por un solo segundo, pensase que no era ella la única mujer por la que sentía aquel inmenso amor.
—Pero las cosas se complicaron, empezamos a confundirnos… yo te veía a ti en ella, y ella veía a su novia en mí, y se volvió insportable para Lena 40, así que me rogó que me marchase y así lo he hecho —Kara se calló unos instantes, esperando preguntas por parte de Lena, pero ésta seguía en silencio, sólo mirándola con sus hermosos ojos verdes—. ¿No vas a preguntarme nada?

—No necesito saber más —dijo curvando ligeramente los labios.
—Pero yo sí necesito decir más —Lena la miró con total atención—, cada pequeño acercamiento que tuve con ella, fue debido a que te veía a ti… anhelaba estar contigo, Lena, y mi mente me traicionaba —declaró con voz temblorosa.
—Sé que me dices la verdad, siempre lo has hecho, no tienes que sentirte mal por nada, Kara… —aseguró acariciándole la mejilla con la mano—  Estoy segura de que a mí me habría pasado lo mismo, he pasado estos días echándote terriblemente de menos.
—Lena…
—Y también sé que te sientes culpable porque no has podido solucionar lo que ocurre en Tierra 40… tu corazón es tan noble, que sientes que has fallado, que no has hecho todo lo posible —Enmarcó su rostro con las manos, con la mirada fija en sus ojos azules—, escúchame, Kara, no has fracasado, porque has dado todo de ti para ayudarles, y sé que ellos también lo sienten así.
Los ojos de la kryptoniana se humedecieron, pero esta vez de felicidad. Se sentía tan agradecida por tener a una mujer como aquella a su lado. Ella también la había echado mucho de menos. Posó su mano sobre la de Lena, que continuaba en su mejilla, cerró los ojos y la condujo hasta sus labios para besar su palma.
—Gracias… —musitó, justo antes de enterrar su rostro en el cuello de Lena, sollozando. Aquella noche, Lena era su fuerza, su coraje, su consuelo. La joven Luthor la estrechó contra su pecho, y así, abrazadas, dejaron pasar los minutos.
XXXXXX



—¿Has cenado, Kara?, yo todavía no —informó Lena—, hace mala noche para salir, pero podemos cenar aquí, ¿tienes hambre?, sé que sueles comer bastante —bromeó haciéndola sonreír.
—No tengo mucho apetito, pero podría comerme un sándwich.
—Perfecto, ¿de qué lo quieres?, no tengo mucha variedad en la nevera, pero…
—¡No, no, puedo preparármelo yo misma! —exclamó Kara un poco incómoda.
—De eso nada, eres mi invitada… aprovecha mientras tanto para llamar a tu hermana, seguro que Alex querrá saber que has vuelto. —Lena se levantó del sofá para dirigirse a la cocina.
—¡Espera! —exclamó Kara cogiendo su muñeca. Lena detuvo sus pasos y se volvió cuando sintió que la kryptoniana tiraba de ella con suavidad.
La joven Luthor no tardó en cerrar los ojos y dejarse llevar cuando los labios de Kara atraparon los suyos en un delicado beso. Se separaron despacio.
—Gracias por todo, Lena… —dijo Kara clavándole sus ojos azules, haciendo que la joven Luthor se ruborizase un poco y apartase la mirada.
—Voy… voy a la cocina, vuelvo enseguida —anunció con cierta torpeza que provocó una sonrisa en Kara.

Lena no podía dejar de sonreír. El beso de Kara la había cogido por sorpresa. Se moría por besarla desde el instante en que la vio al otro lado de la puerta de vidrio del salón, pero había preferido mantener un poco las distancias, al verla tan abatida. Lo que Kara necesitaba, cuando llegó a su apartamento, no eran besos apasionados, sino abrazos y cariño, y eso le había ofrecido. Sin embargo, ahora que Kara había dado el paso por sí misma… Lena se tapó la cara con las manos y respiró hondo un par de veces para concentrarse en la confección de los sándwiches.

—¿Kara?, ¿has vuelto a casa? —exclamó Alex al reconocer la voz de su hermana.
—Sí, Alex, estoy aquí, y ya no volveré a Tierra 40.
—¿Por fin se ha solucionado todo?, ¿Kara 40 está recuperada? —preguntaba con entusiasmo.
—No, sigue igual… la verdad es que no se ha solucionado nada —replicó con tristeza.
—Entonces… ¿por qué no volverás allí?
—Es un poco largo de explicar, mejor hablamos mañana en persona.
—Puedo acercarme a tu apartamento ahora mismo, ¿llevo un par de pizzas? —sugirió Alex.
—Es que no estoy en mi casa, estoy en el apartamento de Lena.
—Ah, comprendo… —La agente se quedó callada y Kara, incómoda, rompió el silencio.
—¿Qué comprendes? —preguntó con el ceño fruncido.
—Que quieras estar con ella —dijo Alex tranquilamente—, anda, relájate, hablamos mañana, ahora no pienses en nada más y disfruta de tu tiempo con Lena, ambas os lo merecéis.
—Gracias, Alex.
—Además, seguro que Maggie se alegra de que no me vaya esta noche de su casa.
Ambas rieron y se despidieron.

—Así que la pequeña Danvers ha vuelto y está en casa de su novia — afirmó Maggie con una sonrisa pícara.
—Su novia… —repitió Alex de manera automática— En realidad, Kara todavía no me ha dicho que Lena sea su novia.
—Sólo falta que lo hagan oficial, Danvers —aseguró la detective—, son un poco lentas, pero no creo que tarden mucho en hacerlo.
—Opino lo mismo, bueno, ¿por dónde íbamos?
—Estabas a punto de comerte ese rico helado vegano —Maggie señaló la mesita que tenían delante.
—Todavía no está tan claro que ese tipo sea el asesino —Alex torció los labios.
—Por favor, Danvers, yo lo sé casi desde que empezó la película —declaró Maggie—, pero si prefieres esperar al final para darme la razón, de acuerdo —Le sonrió sacándole la lengua.
—¿Por qué sigo haciendo apuestas contigo?
—¿Porque soy tan encantadora que no puedes negarme nada?
Maggie se echó sobre ella y la besó en la mejilla repetidas veces, mientras Alex trataba de esquivarla entre risas. Hasta que sus bocas se encontraron, las risas cesaron y se convirtiendo en respiraciones entrecortadas.
—Nos perdermos el final… —gimió Maggie.
—Ahora mismo… me da igual la película —contestó Alex igualmente alterada.
—Pero yo… quiero ganar la apuesta.
—Me comeré ese… maldito helado vegano —prometió Alex—, pero primero te voy a comer a ti.
—Habla menos, Danvers, y hazlo ya —desafió Maggie.
XXXXXX



Después de colgar el teléfono, Kara se acercó a la puerta de la cocina sin hacer ruido. Desde allí, observaba a Lena, que se había recogido el pelo en una coleta y se afanaba preparando una ensalada. Sobre el banco de mármol había cuatro sándwiches listos. Nunca había tenido una cita propiamente dicha con Lena, y menos tan cotidiana, sintió ilusión.
«Podría acostumbrarme a esto… —pensó la kryptoniana.»
Entonces recordó a sus dobles en Tierra 40, ellas ya no podían compartir algo tan sencillo, y la tristeza se empezó a apoderar otra vez de ella. Sin embargo, las palabras de Alex volvieron a su mente “no pienses en nada más, y disfruta de tu tiempo con Lena, ambas os lo merecéis”. Se removió en la puerta y Lena notó su presencia, se volvió hacia ella y aprovechó para pedirle que la ayudase a sacar las cosas al salón.

—Esos sándwiches tienen muy buena pinta —afirmó Kara.
—Gracias, pero… no llevan mucha comida dentro, suelo cenar ligero, pavo, queso, tomate, lechuga, zanahoria… —explicó Lena alzando las cejas en un gesto que a Kara le pareció adorable.
—Están perfectos —aseguró Kara.
—¿Seguro que no te quedarás con hambre? —insistió Lena, mirando sus ojos azules.
Y por un momento, Kara no supo a qué tipo de hambre se refería la joven Luthor, ¿o quizá su mente estaba confundiendo las cosas a propósito? No podía dejar de mirar sus hermosos ojos verdes.
—No… no creo… —balbuceó por fin.

Cenaron viendo un programa de humor en la televisión, cosa que mejoró el ánimo de Kara. Y aún lo mejoró más el poder sentir tan cerca a Lena, pues sus cuerpos estaban en contacto en el sofá. Después, Lena propuso ver una película de su colección de blu-rays. La película en cuestión estaba colocada en el último estante de un mueble del salón, así que pidió ayuda a Kara para cogerla. La kryptoniana estiró el brazo, y aunque su mano llegaba más lejos que la de Lena, no fue suficiente, así que sonrió y se elevó sobre el suelo, alcanzándola sin dificultad. Lena la miraba con los labios curvados.
—¿Qué? —exclamó Kara.
—Es sólo que… me resulta chocante ver a Kara Danvers volando —admitió y entonces besó su mejilla, cogiéndola por sorpresa—, gracias, muy amable.
Aprovechando el atontamiento fugaz de Kara, Lena le quitó la película de la mano y salió corriendo.
—¡Soy más rápida que Supergirl! —se burló sin dejar de reír. Cómo le gustaba verla y escucharla reír. Pero Lena Luthor había osado desafiarla, aquello no podía quedar así.
—¡De eso nada! —exclamó, fingiendo indignación, lo que hizo que Lena riera más fuerte.
La persiguió durante unos instantes, siguiéndole el juego, hasta que apretó el ritmo y la atrapó sin ninguna dificultad. Sus brazos aprisionaron su cintura desde atrás, y sus cuerpos chocaron por el impulso que llevaba Kara y quedaron unidos. No fue risa lo que escapó de los labios de Lena, sino un profundo jadeo que terminó con el juego de inmediato.

—Por Rao, tu perfume… me estás matando toda la noche, Lena —susurró contra su cuello, haciendo que se estremeciera. Después, empezó a recorrer su piel blanca con una caricia de sus labios.
—Kara… —gimió la joven Luthor, y se dio la vuelta, todavía rodeada por los fuertes brazos de la kryptoniana.
Se miraron a los ojos un instante y Lena ya no contuvo más sus ganas, sabía que Kara deseaba lo mismo. Rodeó su cuello y se estampó contra su boca, provocando sacudidas en sus estómagos. Se besaban con pasión, con entrega… con hambre.
—¿Te gusta… el postre… de esta noche? —musitó Lena entre besos.
—Es… lo mejor… del menú…  —gimió Kara.
Lena enredó sus dedos en los cabellos rubios de la nuca de Kara, tratando de profundizar más los besos, que eran cada vez más intensos. Sus labios y sus lenguas participaban por igual, mientras las manos de la kryptoniana acariciaban con avidez la cintura y la espalda de la joven Luthor. Y una lucha interna comenzó en la mente de Kara.

Deseaba tanto a Lena, pero era consciente de la realidad, no podían estar juntas como si ambas fuesen humanas. Una de sus manos la traicionó momentáneamente y se coló por debajo de la camiseta de Lena. Cuando sintió su piel caliente bajo la yema de sus dedos, tuvo que cerrar los ojos y tomar aire para controlarse. Sin embargo, la joven Luthor no ayudaba gimiendo ligeramente y regalándole besos en el cuello con endemoniado acierto.
—Espera, Lena… sabes que no puedo… —afirmó apartando las manos de Lena de su cuello, tratando de poner distancia entre sus cuerpos.
Lena sonrió, respetaba la petición de Kara, y retrocedió un par de pasos, sufriendo internamente por dejar de sentir el calor de su chica.

—Ven, quiero enseñarte algo… —Kara frunció el ceño, desconcertada, pero la siguió hasta la habitación principal.
—No sé si deberíamos estar aquí —dijo Kara, preocupada porque  la tentación volviese a apoderarse de ella.
—Entra, por favor, confía en mí —pidió Lena. Cuando Kara cruzó el umbral, Lena cerró la puerta—. No dejé de darle vueltas a lo que me dijiste de que no podías intimar conmigo debido a tu fuerza sobrehumana, y bueno, estuve trabajando en esto…
Lena accionó uno de los interruptores de la pared y, de pronto, una luz roja inundó toda la estancia. Kara la reconoció enseguida, era la misma radiación que emitía Rao, la estrella roja de su planeta natal, Krypton. Una radiación que anulaba de inmediato sus poderes sobrehumanos, algo que Kara necesitaba hasta que aprendiera a controlar completamente su fuerza en ciertas circunstancias concretas.
—Ahora ya no tienes excusas, ¿verdad? —preguntó Lena mordiéndose el labio inferior.
—Lena… Estoy tan enamorada de ti… —exclamó Kara conmovida— No dejas de darme motivos para quererte más y más… ¿es que esto no tiene límite? —preguntó negando con la cabeza. Lena se abalanzó sobre ella, abrazándose con fuerza a su cuello.
—Te quiero, Kara, con todo mi corazón. —Kara la estrechó contra su cuerpo, su sonrisa no abandonaba su rostro. 


Lena movió sus manos hasta los hombros de Kara y miró sus ojos azules.
—Tengo que pedirte una cosa, Kara…
—¿El qué?
—Sé gentil, por favor —rogó.
—¿Cómo?, ¿alguna vez no lo he sido? —preguntó Kara con preocupación.
—Siempre eres un encanto.
—¿Entonces? —insistió Kara. Lena desvió la mirada.
—Hoy necesito que lo seas aún más… es mi primera vez… con un alien —añadió con una deliciosa risa que contagió a Kara—. Pero lo cierto es que sólo he llegado hasta el final con una persona, y era un chico, mi ex novio Jack.
—¿En serio? —Kara la miraba con los ojos abiertos como platos.
—¿Sorprendida? —preguntó Lena con voz suave.
—Un poco… —admitió Kara— Siempre tienes ese aire de seguridad, madurez y experiencia… yo pensé que…
—¿Que era una devoradora de amantes? —completó la frase sonriendo.
—¡No quise decir eso en absoluto, sé que no eres así! —exclamó rápidamente Kara con visible apuro. Incluso bajó la mirada y se llevó la mano a sus gafas.
—¿No me ves capaz? —Lena no pudo evitarlo, la Kara extremadamente considerada le podía.


—¡Claro que sí… o sea no, bueno, no sé…! —Kara gesticulaba exageradamente con evidente incomodidad y Lena se rio con ganas.



—Perdóname, Kara, sólo bromeaba, es que te has puesto adorable —admitió Lena. Kara resopló—. Sé lo que querías decir… pero esa pose es una fachada, Kara, un mecanismo de defensa, mantiene a la gente a cierta distancia y me hace sentir… a salvo… nadie me ha llegado a conocer de verdad nunca.

—Yo quiero conocerte por completo y de verdad, Lena —afirmó Kara con tanta vehemencia que la joven Luthor tembló. La kryptoniana siguió hablando—. Y quiero que me conozcas a mí, yo he estado con dos personas, fue en la universidad, pero… siempre tuve que reprimirme, no pude dejarme llevar hasta… ya sabes, hasta perder la cabeza, no tenía esto —Señaló toda la habitación.
—¿Entonces tú… no llegabas al…? —preguntó Lena sorprendida.
—Yo no, fingía, tenía miedo de hacerles daño si perdía el control durante unos segundos —reveló Kara.
—Eso debía ser duro para ti.
—Lo era… y llegué a pensar que jamás podría estar íntimamente con un ser humano.
—Conmigo ya no tienes que contenerte, ¿de acuerdo? —afirmó— Ya le puse remedio.
—Creo que no hay nada que no puedas lograr, Lena.
—A ver si es cierto, espero ser suficiente para la chica de acero —dijo Lena levantando una ceja.
—¿Bromeas? —exclamó Kara haciéndola reír— Lo que hayamos vivido o no antes de esta noche no importa, Lena, sólo importa que hoy será nuestra primera vez juntas —Lena la miraba con emoción—, y espero que la primera de muchas veces —Kara acarició su mejilla mientras Lena sonreía ruborizada.

—¿Sabes,?, estoy pensando en ampliar la instalación por todo el apartamento, incluso podría instalarlo en tu casa también, si quieres… de todos modos, es un método muy limitado, nos obliga a estar en casa para poder estar juntas —añadió un poco decepcionada—. Lo ideal sería un sistema portátil, estuve estudiándolo, pero sólo lo vi posible utilizando kryptonita, y no quiero causarte daño.
Kara se rio y Lena la miró indignada.
—¿Por qué te ríes?, esto es muy serio —se quejó Lena frunciendo el ceño.
—Lo es, Lena, perdóname, es sólo que nunca dejas de sorprenderme con tu inteligencia y tu dedicación —Su risa se debía al recuerdo de los brazaletes que había fabricado Lena 40—. No te preocupes, hasta una concentración del diesciocho por cien no me causa daño, a menos que sea una exposición muy prolongada, y con alejarla de mí, me recuperaría, no hay peligro. Con ese sistema, puedo entrenar con Alex en el DEO durante una hora sin ningún problema.
—Pero yo no quiero estar contigo sólo una hora, Kara Danvers, sino muchas… Quizá me ponga a trabajar en eso pronto.
—Sería una buena idea… Bueno, ¿y ahora qué? —preguntó Kara.
—Ahora te voy a pedir unos minutos, porque necesito darme una ducha y adecentarme un poco.
—Eso no es verdad, estás preciosa así. —Lena sonrió y apartó la mirada un instante.
—¿Con ropa de estar por casa y coleta?, eres una aduladora.
—Sólo dije lo que pienso.
—Anda, dame esos minutos… no te arrepentirás —prometió con voz seductora, provocándole un vuelco en el estómago—. Puedes poner la música que te apetezca en la minicadena, no tardo. —Le besó la punta de la nariz y se metió en el baño.

Kara trató de distraerse probando diferentes discos de música. No quería prestarle demasiada atención al sonido del agua corriendo sobre el cuerpo de Lena, porque si lo hacía, le costaría mucho no echar un vistazo a la pared por encima de las gafas, tratando de ver a Lena con sus rayos X. Se decidió por una música ambiental suave y encendió un par de velas perfumadas que había sobre la cómoda. La luz roja generaba la ilusión de un eterno atardecer dentro de la habitación, a Kara le pareció romántico.
—Me siento como si fuera nuestra noche de bodas —declaró la kryptoniana cuando percibió que Lena ya se estaba vistiendo.
—¿Quieres que nos casemos antes de esto? —preguntó Lena de manera casual desde el baño.
—¡No, no, no hace ninguna falta! —exclamó Kara rápidamente.
—Opino lo mismo —replicó Lena saliendo del baño.
A Kara casi se le desencajó la mandíbula al verla. Lena tenía razón, no se arrepentía en absoluto de haberle concedido aquellos minutos. La joven Luthor llevaba su pelo oscuro suelto, ligeramente ondulado hacia las puntas, y un camisón semitransparente que dejaba poco a la imaginación.
«Ropa interior negra sobre su piel blanca… ¿eso son encajes? —se preguntó.»
—Oh Rao… —farfulló Kara con el corazón desbocado ante la visión de Lena Luthor.


—Ven… —invitó Lena a la kryptoniana.


CONTINUARÁ…

3 comentarios:

  1. LENA NO ES HUMANA. Es un ángel esta mujer, de verdad. No puede ser más comprensiva. Kara posiblemente esperaba una mala reacción o por lo menos no una tan buena cuando le ha contado la verdad sobre Tierra 40, el porqué de su regreso. Ayss esta mujer es tan adorable que un día nos matará a todas! Jajajaja
    Alex y Maggie son muy divertidas. Ellas y sus apuestas con el helado vegano xD
    Ha sido muy bonita la escena en la que Kara tiene que alcanzar la peli. Como Lena se la ha quitado y ha salido corriendo, como Kara ha salido tras ella jugando...esa pasión al final.
    A Lena no se le escapa una, es muy inteligente. Cómo se las ha ingeniado para que Kara esté lo mejor y cómoda posible para poder intimar ��
    Y joooder, como para que no se te caiga la baba al ver a Lena con semejante atuendo...grrr.
    Un capítulo genial, escritora!!! Eres brutal. Ya tengo ganas de leer la escena esperada TAN ESPERADA jajajaja
    Un besico :)

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  2. Pero y este ciffhanger??? eres mala, siempre sabes como dejarnos con ganas de más, aún con los capítulos cuquis que no tienen drama, que ya iba haciendo falta alguno x) Me gusta lo creativas que se ponen las Lenas a la hora de inventar cosas cuando la motivación es estar con sus respectivas Karas, se nota que habrán tenido que estar muchas horas piensa que te piensa en el tema xD
    Aunque sigo con mi fea costumbre de leerte cada par de capítulos te he dejado un comentario también en el anterior porque no había razón para juntarlos :) De todas maneras el siguiente sí me interesa leerlo en cuanto salga, por lo que sea :P
    -Carol

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  3. Espera, qué Lena 38 sólo ha llegado hasta el final con una persona??? No me lo puedo creer! Pero, está moza no había estado en un internado para chicas (auténticos hervideros de lesbianismo soterrado)? O era la otra Lena? Ay, me tengo que hacer un esquema... Qué chica tan selectiva no? Porque aunque seas una Luthor o la hija del mismísimo Satanás, con ese carisma y ese físico debería haber desfilado por la vida quitándose de encima seres humanos y algún q otro alien, vamos digo yo, no sé.
    Me ha gustado mucho q no le haya hecho preguntas a Kara, 10 puntos para Lena!! No llevo muy bien a la gente preguntona así q esto me ha parecido un detalle sublime, Lena es guay,cada vez me cae mejor.
    Qué descojono cuando le está contando a Kara el sistema q ha implantado para poder tener sexo: lo voy a poner en todo el apartamento y en el tuyo... sólo le ha faltado decir: En todo National City si hace falta ja ja ja
    Espero con impaciencia el próximo capítulo y cruzo los dedos para que no surja algún movidon que les impida enrollarse, q ya te voy conociendo y eres capaz!!! je je
    Enhorabuena y muchísimas gracias Ysabel, con Tierra 40 has conseguido dar vidilla a los domingos por la noche y eso es muuuyy difícil.
    Un besazo

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